viernes, 16 de octubre de 2015

El desconocido (Dani de la Torre, 2015)


Poco hay de novedoso en la historia de 'El desconocido'. Un banquero que ha estafado a sus clientes con las preferentes y que es amenazado con volar por los aires, junto a sus hijos, por una bomba de fabricación casera. El thriller, quizás, suena a historia conocida. Adaptada al tejido social español, al clima de indignación, a la crisis, a las historias humanas. Y, sin embargo, una historia conocida pero que el director gallego Dani de la Torre ejecuta en mayúsculas, elevando a nuestro cine de acción español y al thriller a niveles antes "desconocidos".

Impecable Luis Tosar

Luis Tosar ya viene siendo una constante de nuestro cine. El actor puede presumir de ser una de las caras más conocidas del cine español, construyendo su repertorio fílmico con interpretaciones que lo han convertido en uno de los rostros del cine español contemporáneo (La Comunidad, Los lunes al sol,  Te doy mis ojos, Celda 211, También la lluvia, El niño, Musarañas, Mientras duermes...).


Y en cada papel, de nuevo nos sorprende por su versatilidad incansable. Tosar le da magia al banquero encerrado durante todo el film en el todoterreno. Cada gesto y cada mirada crean esa complicidad con el espectador, al que obliga a permanecer allí, a su lado, en el asiento del copiloto, claustrofóbico, hasta el final. 

Ejecución, planificación y montaje

Dani de la Torre nos trae en su ópera prima un ejercicio de estilo en un film de acción "a la española" que poco tiene que envidiar al americano. Desarrollado al completo en el centro de la ciudad de
A Coruña, cuenta con planos espectaculares, aéreos, persecuciones, explosiones... Y todo mientras Tosar sigue al volante de un coche incluso sin las cuatro puertas.

Te gustará si...

No buscas una gran historia y te dejas envolver por la magia del thriller que nos ofrece el director gallego. Porque demuestra un extraordinario "savoir- faire" cinematográfico y forma parte de un grupo de films que están cambiando la concepción del cine de acción made in Spain. 

jueves, 8 de octubre de 2015

Regresión (Amenábar, 2015)



Sinopsis- Minnesota, medio oeste americano, 1990. El detective de policía Bruce Kenner (Ethan Hawke) y el psicólogo clínico doctor Rainer (David Thewlis), investigan la violación de un padre a su hija adolescente (Emma Watson) en un thriller psicológico que les conducirá a una investigación por los lugares más oscuros, vulnerables y escalofriantes de la mente humana y por una serie de rituales satánicos que revelan el atraso de una sociedad adormilada entre las creencias, el miedo colectivo y una psicología academicista. 

Vuelve el mejor Amenábar

Tras seis años de silencio (Ágora, 2009), Amenábar hace un glorioso regreso a las pantallas con un film que podría clasificarse como serie B y que regresa al género de terror o thriller psicológico más exitoso cine de su carrera con reminiscencias de Tesis (1996), Los otros (2001) o Abre los ojos (1997). 
Amenábar regresa con una apuesta internacional. El film, rodado íntegramente en EEUU y con un reparto internacional que brilla con luz propia, es una apuesta por mostrar un nuevo cine amenabariano, una mezcla de cine de terror y cine policíaco, en el que el suspense converge con el drama personal de uno de los temas más escabrosos y aún no explorados del cine contemporáneo: la violencia doméstica combinada con los rituales satánicos. 

 Teoría y exploración del miedo psicológico

Quizás la mayor fuerza del film reside en la evocación de muchas emociones en el espectador, que oscilan entre el miedo (el miedo infundido y la psicología del miedo) y la irracionalidad, la religión y la moral. En definitva, es un film que se construye in crescendo y que explora cómo funciona la sugestión en la mente humana, tanto dentro como fuera de la pantalla. La clave está en el juego con la identificación del espectador con el detective Bruce Kenner, y cómo el espectador se involucra en el relato, dejándose guiar por la cámara envolvente y la banda sonora, en esta turbulenta historia de lectura política y social. Amenábar induce, como hace el psicólogo con los investigados, al agnosticismo y la sensación de rozar lo irracional. Induce porque el film no se caracteriza por la extraordinariedad de sus efectos especiales, sino más bien por la fuerza de la historia, capaz de llevar al clímax y al relief final hilando la investigación de la mano de Kenner.

Construcción de la atmósfera

Pese a considerarse un film que roza la serie B, Amenábar logra una producción "a la americana". La construcción de la atmósfera del lugar, la lluvia y los coches, los encapuchados, la siniestra abuela de Angela, forman parte de esa estética decadente que envuelve el relato. Maravilloso manejo de la cámara y de la banda sonora.

Un film político, un tema social

Finalmente, hay mucho de crítica a las instituciones y al poder en Regresión. Crítica a la Iglesia que siembra el pánico entre los habitantes rurales y pertenecientes a una comunidad atrasada del medio oeste americano. Crítica al rol de los medios de comunicación masivos y su capacidad para impregnar de miedo a toda una población civil.  Crítica a la institución de seguridad, a la policía, incapaz de resolver racionalmente el caso hasta el final. Crítica a la psicología academicista.

Amenábar, bienquerido en España

La película ya ha sido un éxito en las taquillas españolas tras el primer fin de semana de su estreno, con una recaudación total de 2,6 millones de euros y un total de casi 400.000 espectadores. Un buen comienzo para el director hispano-chileno, que tratará de recuperar el primer puesto en taquillas de la historia del cine español, arrebatado en 2014 por los 'Ocho apellidos vascos' de Martínez Lázaro.


 

sábado, 3 de octubre de 2015

Mientras seamos jóvenes (Baumbach, 2015)




Noah Baumbach hila este film de manera reflexiva, inteligente, humorística y creativa, la brecha generacional entre dos "eras" tecnológicas irreconciliables en una comedia con mucho trasfondo, que explora la vida en pareja pasados los cuarenta. 

Generación X vs. Generación Z

Josh y Cornelia (Ben Stiller y Naomi Watts) son una pareja neoyorkina de creativos felizmente casada que inaugura la cuarentena sin hijos. Sin hijos mientras el resto de sus amigos y personas más cercanas tienen hijos. Mientras se sienten estancados profesionalmente. Mientras que empiezan a ser demasiado viejos para ser jóvenes.
Es en estas circunstancias en las que conocen a la entusiasta pareja neohipster formada por Jamie (Adam Driver) y Darby (Amanda Seinfield), que rompen sus esquemas y les abren nuevas perspectivas de ocio, de pensamiento, tecnológicas, y... morales.

Este film, que parece tratar una historia cotidiana de dos parejas cuyos destinos se cruzan, desemboca en una reflexión mucho más profunda sobre el desencuentro entre lo viejo y lo nuevo, que mezcla lo tecnológico y lo vintage,  sobre la cultura como elemento de manifestación de status y clase social, y lo "cultureta", la aspiración intelectualoide de la mediocridad. Baumbach reflexiona sobre la autenticidad y la imposición de las tribus urbanas, sobre ese momento en el que dejamos de ser jóvenes y lo que la sociedad espera de nosotros independientemente de nuestra voluntad individual. 

También muestra una crisis de pareja a los cuarenta, una crisis existencial, una crisis profesional.  Es un momento en el que se abre esa brecha insalvable en la que tanto Josh como Cornelia desean volver a la veintena, y el tiempo no vuelve atrás...




jueves, 1 de octubre de 2015

Irrational man (Woody Allen, 2015)

 

Un profesor de filosofía torturado y con una crisis existencialista, el romance con una de sus alumnas de la universidad, un crimen premeditado, y una reflexión sobre la moral cristiana son los elementos que conjuga Woody Allen en su film número 45, en el que vuelve a brillar  su cine más contemporáneo.
Woody Allen ha regresado a Estados Unidos tras su periplo por las capitales europeas. Ya lo hizo en Blue Jasmine (2013), pero ahora se consolida con una historia en la que el azar, la absurdez de la existencia humana se combinan con elementos de la comedia y la tragedia clásicas. Lo que propone Allen en este film es una reflexión sobre la moralidad, la moral real, la práctica, y no la que se estudia en los libros de filosofía. Abe (Joaquin Phoenix), el profesor de filosofía, es la figura clásica del héroe torturado, del escritor romántico que fantasea con la muerte,  que ha perdido toda moral y que pone de manifiesto que, al final, las decisiones se forman sobre los parámetros de la capacidad de supervivencia humana.
El film tiene muchos de esos grandes elementos que hacen del cine de Woody Allen un producto único. Una comedia que se convierte en tragedia, elaborado con elementos de la narrativa clásica. El triángulo amoroso, el amor idealizado e imposible, terminan tornándose en un drama shakespeariano, en un Macbeth moderno. Pasiones, instintos y supervivencia para un film que recuerda en muchas ocasiones al clásico de Woody Allen, 'Match Point'.
También retoma de su film londinense el elemento del azar, las casualidades y coincidencias de la anodina e impasible vida cotidiana, el toque intelectualoide al hablar de la cultura, de la filosofía, del pensamiento contemporáneo.

No falta tampoco la introspección en los personajes. Extraordinario cast liderado por un Joaquin Phoenix que se consolida tras irrumpir fuerte en el papel protagonista en 'Her' (Spike Jonze, 2013) y una sorprendente frescura y genialidad de Emma Stone, en su segunda colaboración con Woody Allen (tras 'Magia a la luz de la luna', 2014). Las voces en off que una vez oímos en 'Manhattan' (1979), ahora son las confesiones de los pensamientos más oscuros e íntimos de los personajes, que nos revelan más allá de lo que sucede en la acción.

A sus 80 años, Woody Allen vuelve a brillar con fuerza, con una historia tan original como humana, bailando entre la comedia y el drama para traer una reflexión que posiciona su cine, de nuevo, bajo ese adjetivo ya conocido como 'woodiallenesco'

jueves, 17 de septiembre de 2015

Ma ma (Medem, 2015)



Nunca un tráiler y una estrategia de márketing habían sido tan efectivas.

El tráiler, meticulosamente articulado, no hace ninguna justicia a la realidad del film. Mientras que presenta un drama sobre una mujer que se enfrenta al cáncer de mama, e incluso ilusiona con emocionar, el film se queda muy corto de esa intensidad dramática, y adolece, precisamente, de ser capaz de presentar ese dolor, esa historia personal de tantas y tantas mujeres que padecen cáncer de mama en nuestro país. No debemos dejarnos engañar por el tráiler: vende retazos de una historia que nunca logra componer como el tema merece.
Penélope Cruz, protagonista y productora de un ego-film en el que la ganadora de un Oscar se queda muy corta e inconsistente en el papel de Magda. Sin embargo, la revista Vogue España le dedicó un espléndido espacio info-publicitario (en portada, en Newsletter), a ella, a la película, al tratamiento "extraordinario" del cáncer de mama por primera vez en pantalla made in Spain.
Con todo ello, ha logrado ocupar el cuarto puesto del Top 10 semanal de películas en España según datos de Rentrak, con una recaudación de 0,31M€ tras el primer 'Miércoles al Cine' posterior a su estreno.

 Un drama dulcificado, un cuento sobre la vida y la muerte

El primer error reside en  perder la noción del género intentando convertirlo en una película "amable", dulcificada, en la que el drama no resulta tan amargo, con un ginecólogo que canta, un nuevo novio millonario y unas vacaciones en la playa prevalecen sobre el verdadero drama personal de una paciente de cáncer.
Decía Julio Medem que, en este film, quería acercar a sus personajes más a la realidad, de ahí que lo contextualice en la España de la crisis, entre 2012 y 2013, con una maestra en paro, dos sistemas sanitarios (público vs. privado), y un (ridículo) sentimiento nacional de pasión por el fútbol. Sin embargo, se pierde ante las inmensas posibilidades que abre el tema que ha elegido. Ni sus personajes son suficientemente consistentes, ni su Magda (Penélope Cruz) consigue emocionar, y todo parece demasiado encasillado, encorsetado, guionizado, tanto que no consigue traspasar la piel del espectador, que siente que la película es tan artificial como esos planos insertados en los que un corazón digital simboliza la vida y la muerte.

La reflexión que hace sobre la enfermedad, sobre la vida y la muerte y sobre la realidad de la vida en pareja, jamás alcanza a narrar con sinceridad la situación vulnerable de la protagonista.

¿Nuevo Medem?

'Ma ma' es un Julio Medem desconocido. Si bien a nivel cinematográfico compone un poema visual, de montaje creativo y sensorial, de cámaras de distintos puntos de vista, de elección de colores clásicos para componer las emociones (el rojo: la pasión, las emociones, los latidos del corazón, la vida vs. el azul: la frialdad, la muerte, la no- vida, el abismo en el que poco a poco empieza a caer Magda), todo esto destroza la posible empatía que rompa la pantalla y emocione al espectador. Sus personajes despojan a la situación de todo sentimiento, sus metáforas no llegan en el momento adecuado, no deja espacio para el silencio, para la reflexión, para la fragilidad.
Sus dos Mas (el cáncer en el primer pecho, salvable, el cáncer en el segundo, irrecuperable) son una estructura narrativa que bien podría dotar de originalidad al film, pero no lo logra.

Y el espectador se pregunta ¿cómo es posible?

¿Cómo es posible que con ese tema sea incapaz de erizar el vello del espectador en la sala ni emocionar?
¿Cómo puede ser que se hayan construido unos personajes tan planos, tan faltos de sentimiento, tan artificiales, tan ajenos al espectador? Y, lo que es peor aún, ¿cómo puede ser que Luis Tosar y Penélope Cruz firmen su peor actuación en pantalla en los últimos años?
¿Cómo es posible que el relato sea tan inverosímil por darle un final feliz, unas vacaciones en la playa, un marido perfecto, una plácida muerte sin deteriorarse?
  

 La crítica dice...





domingo, 13 de septiembre de 2015

Felices 140 (Querejeta, 2015)



Ante una aparentemente tranquila reunión de amigos con motivo de la celebración de los 40 años de Elia (Maribel Verdú), el film rompe con la tranquilidad en la idílica casa de veraneo con un giro de guión que pasa de la comedia al drama y la tragedia en una reflexión sobre la el dinero, la traición y la ambición del ser humano sin límites. 

Delicioso giro de guión

La gran virtud de este film es la capacidad de sorprender al espectador, presentándole un escenario que finalmente se convierte en otra cosa. [SIN SPÓILERS]. Un giro de guión que cambia el rumbo del fin de semana de reunión de amigos, y hace que el film vire hacia la comedia negra, al drama, a la tragedia. El inicial tono de felicidad encubierta, pronto revela las falsas apariencias en una reflexión sobre la amistad, el ser humano y la manera de relacionarnos. Historias personales, vidas ajenas, personas a quien el tiempo ha ido separando, el desgarro de vivir con heridas abiertas. 

Personas, crisis, dinero

Una extraordinaria interpretación del clásico de cabaret 'Money makes the world go round' por parte de los personajes a mitad de la cena anticipa el que será el motivo principal de la película. 
En un escenario de crisis económica y ¿por qué no? crisis personal de la llega a los 40, cada uno de los personajes manifiesta una cierta codicia y ambición y una recelosa envidia del bote del Euromillón que ha ganado Elia. El film relata cómo, cada uno de esos personajes en la reunión de amigos, aún tiene heridas sin cerrar y es incapaz de mostrarse al resto con sus miedos y debilidades. La fachada de felicidad ante los demás, que pronto se derrumba ante unos personajes con ambición shakespeariana, capaces de planear una traición por dinero. 

 Maribel Verdú

Por tercera vez musa de Querejeta, Maribel Verdú es quien da la fuerza y conduce la línea dramática del film. Su extraordinaria interpretación de la protagonista, Elia, demuestra que la actriz, de 44 años, está en uno de los puntos más dulces de su extensa carrera en el cine español. 
Verdú brilla con luz propia en cada uno de los registros que le exige el film, completando con exquisitez la historia hasta el último plano.   

La fotografía

No salgan de la sala antes de que terminen los créditos. Porque los créditos son un deleite en sí mismos a nivel de fotografía. 

jueves, 10 de septiembre de 2015

Un día perfecto (León de Aranoa, 2015)

Después de Los lunes al sol (2002) y Princesas (2005), el director madrileño nos trae un film híbrido: la historia es un drama social sobre la crisis de refugiados en los Balcanes en los años 90 tras la guerra, mientras que el tono es cómico, se ríe de la cooperación internacional y hace una profunda crítica a la inutilidad de las instituciones internacionales y su papel en los conflictos. 

León de Aranoa nos trae el relato desgarrador de la post-guerra en Bosnia vista a través de los ojos de unos cooperantes occidentales. Basada en la novela de Paula Farias, Dejarse Llover, el film nos lleva en un recorrido por las heridas de una guerra que, pese a haberse sentenciado, parece no terminar nunca. En ese clima de letargo, de miedo a posibles minas, de desconfianza y hostilidad entre los pueblos que matan a sus vecinos, los autóctonos (una extraordinaria selección de personajes que generan suficiente desconfianza con una mirada a cámara) tratan de sobrevivir, y los cooperantes de hacer un (a veces absurdo) trabajo sobre el terreno, como se refleja la gran metáfora que es la anécdota del pozo, que marca la acción del film.

Humor, violencia, caos, silencio

El film tiene reminiscencias del western clásico, mientras que juega con el tiempo dilatado y el miedo que acecha en cielo abierto: miedo al fin que no es el fin, a la violencia incesante, a las represalias, a vecinos que se matan, a las minas en medio de caminos de tierra que recorren lugares de ninguna parte. Lo humano y lo dramático se mezclan con toques de humor, en los que es pieza clave los papeles de Mambrú (Benicio del Toro), el cooperante experimentado B (Tom Robbins) y un intérprete que trata de darle un toque de alegría a la amarga miseria.
Los diálogos exitosamente elaborados en inglés- recordemos que es la primera cinta de habla no española para León de Aranoa- son una bocanada de aire ante un cielo que parece estar viniéndose abajo. 

Los personajes

 

Benicio del Toro es, quizás, el actor más carismático del reparto. Su mirada entrecerrada son los ojos del espectador ante la miseria, y ante el irreal punto de vista que viven los cooperantes internacionales que son "arrojados" al mundo en crisis y a la vez maniatados por unas instituciones que no entienden  la necesidad de romper con la burocracia para mancharse las manos de ayuda. El personaje, entre embrutecido, déspota y vanidoso, se completa con una vida personal impuesta: una mujer que espera su regreso y una cierta estabilidad, una amante que se empeña en recordarle que es un infiel casanova.
De igual forma el rol que juega Tom Robbins, B, es otro personaje que deja más entrever de lo que cuenta. Un leit motiv rockero acompaña sus apariciones y guía sus rebeldes intervenciones. Un outcast, lobo solitario enganchado a las misiones tenebrosas con las que llena su vida.

Sin duda el film es una aproximaxión realista y diferente de un conflicto bélico, que permite hacer una cruda introspección de la realidad dándole momentos de relief al espectador. Un drama más latente que visible, que se palpa, se intuye. Un cielo eternamente gris. Un camino de tierra. Un todoterreno que se dirige a algún lugar en medio de ninguna parte.